Colorful: 2 AZUL
Irene había decidido no ir al trabajo, y pasar el día en casa, con sus hijos… conmigo . Cuando le pregunté la razón. Ella sólo me sonrió y sacudió la cabeza, como si su mente no hubiera estado presente. Un escalofrío recorrió mi columna, al recordar el mismo gesto en los ojos de mi hermano, poco antes de fallecer. - ¿Te sientes bien? –expresé con preocupación. Sus ojos se iluminaron y me abrazó. Kate y Luis jugaban en el patio, junto a Rufus, el perro de Joan, hermano de Irene. Ella se sentó en uno de los escalones, flexionó sus piernas, las abrazó y apoyó su mentón en las rodillas. Sus ojos se volvieron a perder. - ¿Estás segura que estás bien? –asintió con una sonrisa. - Sólo quería verlos… - Los ves todos los días, mujer –digo entre risas. - ...